REFLEXIÓN: SEMANA SANTA

Escrito por: Padre Javier Ossa Valenzuela SJ

A partir del Domingo de Ramos la Comunidad Cristiana vuelve a encontrarse celebrando el acontecimiento que le da su fundamento y su razón de ser.

Al igual que le ocurrió una vez a  Jesús, a la Comunidad Cristiana también le llega su “hora”.  Así vivimos nuestra “Hora”, nuestra Semana Santa, para recordar, para acercarnos y para renovarnos en la “Hora” de Jesús.  El tono de este año lo da el Evangelio de Lucas.  Un texto que vale la pena tener a mano durante toda la semana, para desear y hacer nuestra la actitud de Jesús.

Ayuda tener en cuenta los tiempos, los lugares y las personas entretejidas en el relato de Lucas (capítulos 22-24).

Estos textos van desde los arreglos para la traición (22,1-6) hasta la Ascensión (24,50-53), pasando por la Última Cena, el Huerto de los Olivos, los tres juicios, Simón de Cirene, Las mujeres de Jerusalén, Jesús en la Cruz, su perdón, el diálogo con los criminales, su entrega al Padre, su Muerte, José de Arimatea, su sepultura, el anuncio de la resurrección a la mujeres y las mujeres anunciando la Nueva Vida de Jesús al resto de la comunidad, Emaus.  Hablan sobre todo de la relación de Jesús con su Padre y con nosotros.

También los días de la semana se centran en momentos especiales:

  • El domingo en la Entrada de Jesús a Jerusalén y su Pasión
  • El lunes en la Unción con Perfume de María de Betania.
  • El martes y miércoles en la situación de Judas y Pedro
  • El viernes la Comunidad Celebra la Muerte de Jesús
  • El sábado no se hace nada, porque se acompaña a Jesús, que ha cumplido su misión, descansa en el sepulcro.
  • El sábado ya de noche se vigila para comenzar la Resurrección. La celebración es propiamente del domingo, Día del Señor, domingo que se prolonga una semana: la Octava de Pascua y después se sigue hasta completar cincuenta días con Pentecostés.

Que todos vivan una buena Semana Santa y que la Semana Santa los haga vivir con vida nueva.