Nuestra historia

Durante los primeros años, la Pastoral fue una humilde oficina. El sacerdote responsable recibía el sueldo por ser académico; el trabajo de la Pastoral era totalmente voluntario. Una religiosa hacía el mayor trabajo: secretaría, preparación de los jóvenes que lo requerían a los sacramentos. El año 1997, se vio la necesidad de contar con una estructura definitiva de la Pastoral.

El 1 de marzo de 1998, mediante el Decreto 8/98 de la Gran Cancillería de la Universidad Católica del Norte, fue creado el Departamento de Pastoral Universitaria. Los objetivos fundamentales encomendados al naciente departamento fueron:

  • Anunciar a Jesucristo como supremo ideal de vida.
  • Promover la integración de la formación humana y profesional con los va-lores religiosos de la doctrina católica.
  • Ayudar a unir el aprendizaje intelectual con la dimensión religiosa de la vi-da.
  • Contribuir a coordinar el estudio académico y las actividades para-académicas con los principios religiosos y morales, integrando de esta manera la vida con la fe.
  • Encarnar la fe en las actividades diarias de la Universidad con momentos significativos para la reflexión y oración. Junto a esto, animar a la comunidad universitaria a participar en la celebración de los sacramentos.
  • Invitar a profesores, funcionarios y estudiantes a ser más conscientes de su responsabilidad hacia aquellos que sufren física y espiritualmente, preocupándose especialmente de los más pobres y de los que sufren a causa de las injusticias en el campo económico, social, cultural y religioso.

Desde su fundación hasta la fecha, la Dirección de Pastoral ha trabajado sistemáticamente para ser fiel a la misión que le ha sido encomendada. De esta manera, se ha trabajado con los estudiantes de la universidad buscando su formación tanto en los ámbitos espirituales – a través de misiones, oración, eucaristía semanal, etc. -como en el ámbito social, poniendo un fuerte acento en el servicio a los más desposeídos.

En nuestro deseo de encarnar la unión entre lo intelectual y la dimensión religiosa humana, hemos formado grupos de académicos que buscan reflexionar, con seriedad, su fe e integrarla en su vida y quehacer intelectual.

El personal de ayuda a la academia no ha estado exento de nuestro quehacer pastoral. Durante estos años la Pastoral ha ido trabajando con grupos de auxiliares y secretarias, de manera de ayudarlos a caminar en el crecimiento de su fe.