De la solidaridad a la fraternidad

Por: Javier Ossa Valenzuela SJ. Asesor Pastoral UCN Antofagasta

La solidaridad y la fraternidad en la DSI y en el uso más cotidiano de estos términos no es algo estático, sino más bien dinámico y entrelazado. Por ejemplo hay gente que entiende que la esencia del principio de solidad se encuentra en el vínculo con el bien común en vista a proteger la unidad de la familia humana.

Por otro lado muchas experiencias de fraternidad apuntan a experiencias solidarias más profundas y desarrolladas (por ejemplo, la familia o incluso el clan a la comunidad política).

También la comunidad política y toda la solidaridad que ella pueda generar apunta como decíamos antes a una familia humana donde la relación fraternal es fundamental.

La alegría del hombre está en la plenitud de la fraternidad y de una fraternidad universal, esa idea profundamente cristiana tiene su versión romántica (con R mayúscula) en el coro final de la 9ª sinfonía de Beethoven. Porque la alegría que nos produce todo gesto solidario es una chispa del enorme fuego de la felicidad que tendremos cuando vivamos con el Padre que hace que todos seamos hermanos.